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Grasas para adelgazar de forma sana
Siempre pensamos que para adelgazar hay que suprimir las grasas totalmente. Nada más equivocado. Nos proporcionan energía que, bien empleada, puede ayudarnos a quemar calorías con la consecuente reducción de peso o talla.
Aclaremos algo: grasas, aceites y lípidos son sinónimos. Las grasas son necesarias para una dieta adecuada. Están satanizadas en la reducción de peso quizá por su alto aporte calórico, un gramo produce nueve calorías en comparación con las cuatro de las proteínas o de los carbohidratos. Pero si se toman en cantidad y calidad adecuada ayudan a acelerar el metabolismo con la consecuente mejora de nuestra línea corporal.
El ácido linoleico (omega 6) lo podemos encontrar en el aceite de soja, de maíz, de girasol, el pan integral y las legumbres. El aceite de linaza contiene ácidos grasos omega 3. Además de la linaza otros alimentos contienen omega 3: los peces fríos como el salmón, la sardina, y en menor grado el atún; algunas nueces, y los cacahuetes (maní).
Estos omega 3 son poliinsaturados, es decir que en su estructura química hay dobles enlaces lo que favorece su “flexibilidad” por lo que a temperatura ambiente se mantienen líquidos, en comparación con muchas grasas animales que se solidifican.
Esto es muy importante. Imaginad la manteca cuando se calienta, está líquida ¿no? Pero si se deja enfriar en la sartén se endurece, algo así pasa en nuestras venas ¡terrible!, es el principio de la aterosclerosis. Eso se debe a que son grasas saturadas. Eso no sucede con los aceites vegetales, y esto se debe a la instauración. Esa quizá sea la principal ventaja de las grasas poliinsaturadas (vegetales) sobre las saturadas (animales).
La excepción es esta grasa animal, omega 3, que a pesar de ser animal no es saturada. Cuando tiene un sólo doble enlace se dice que es monoinsaturado. Ejemplo: el aceite de oliva. Si tiene dos o más dobles enlaces se dice que es poliinsaturado, como es el caso del omega 3 o linolénico.
Los omega 3 participan en la composición de nuestro cerebro y sistema nervioso, así como en la retina. Su consumo regular favorece la circulación sanguínea, contribuye a regular la hipertensión arterial, reduce el colesterol y trabaja como mecanismo antitrombótico, previniendo la ateroesclerosis.
De este modo, se convierte en un gran preventivo de cara al riesgo de enfermedad cardiovascular. Además, los grupos raciales que toman grandes cantidades de aceites de la familia de los omega 3 (inuit, gente de Groenlandia y Alaska) a través de la ingesta de pescado de aguas frías muestran una incidencia muy baja de diabetes y problemas cardiacos.
Se sabe que en la dieta occidental se toma alrededor de 0,20 gramos. Si lo "traducimos" en alimentos, deben tomarse entre 30 y 35 gramos de pescado azul al día (menos de una lata pequeña de atún) o bien una ración de este pescado tres o cuatro veces a la semana.
Se debe tener muy claro que no se puede hacer una dieta sin grasa, aunque el objetivo sea adelgazar. En una dieta normal el aporte requerido es de 3 a 5 cucharadas al día (30-50 gramos). Finalmente, es importante destacar que combinar ambas grasas en la alimentación, omega 3 y 6, es un preventivo eficaz contra las enfermedades cardiovasculares.
Nota importante: Una carencia de omega 3 puede generar neuropatía, disminución de la agudeza visual, un electroretinograma anormal, dificultades de aprendizaje y lesiones en la piel. En diversos estudios también se ha relacionado la falta de omega 3 con casos de depresión. La deficiencia de omega 6 ocasiona retraso en el crecimiento, problemas en la reproducción y también lesiones en la piel.
Referencia: Yahoo Salud y Consumo - Carlos Gutierrez
Omega 3, el mejor suplemento
El Omega 3 o ácido linolénico, es un ácido graso que junto al Omega 6, forma el grupo de los llamados ácidos grasos esenciales que no pueden ser fabricados por nuestro organismo.
Son muy beneficiosos para la salud y para conseguirlos, deben ser ingeridos a través de los alimentos que los contienen o en forma de suplemento.
Los ácidos grasos esenciales ayudan a mantener un nivel óptimo de lípidos en la sangre, regulan la presión arterial y favorecen una buena coagulación. Intervienen en el control de la inflamación en caso de infección o herida. También favorecen el buen funcionamiento del sistema inmunológico.
La dieta moderna tiende a estar desequilibrada en lo que a ácidos grasos esenciales se refiere. Tomamos Omega 6 en exceso y poco Omega 3. Este desequilibrio, prepara el terreno para un aumento de coágulos de sangre, estrechamiento de vasos sanguíneos, aumento de presión arterial y problemas de inflamación. Es importante aumentar nuestro consumo de Omega 3 para lograr una dieta equilibrada. En el mantenimiento de la salud, el equilibrio lo es todo.

Fuentes de Omega 3 son el pescado azul de agua fría como el salmón, el atún, la caballa o la sardina. También se encuentra en aceites de semillas como el lino o vegetales con hojas verde-oscuras como la verdolaga.
El aceite de pescado es la mejor fuente de Omega 3 que está presente en dos formas EPA(ácido eicosapentenoico) y DHA (ácido docosahexanoico) que el organismo puede utilizar sin modificar.
El Omega 3 tiene un enorme, casi increíble efecto anti-inflamatorio y hace tiempo que es utilizado para tratar numerosas enfermedades de variado tipo.
El Omega 3 es utilizado en medicina estética y en medicina anti-edad por su capacidad regeneradora a nivel celular, su efecto beneficioso en la pérdida de peso, mejora del estado de ánimo y de la concentración, reducción de los niveles de insulina, menor gravedad y síntomas de enfermedades de la piel, menor riesgo de enfermedad cardiovascular y aumento de los niveles de energía.
El Omega 3 actúa contra la llamada “inflamación silenciosa” (inflamación a nivel celular), término acuñado por el Dr. Sears, un científico norteamericano que lleva años investigando las bondades del Omega 3 y otros alimentos en la salud. El Dr. Sears es el inventor y promotor de la “dieta de la zona” que causa furor en USA.
La inflamación silenciosa no es una enfermedad. Es inflamación a nivel celular provocada por un desequilibrio en la presencia de ciertas moléculas llamadas eicosanoides. Una buena salud no puede existir sin ese equilibrio.
Existen muchas marcas comerciales que venden Omega 3 como suplemento. Sin embargo, para recibir los beneficios en medicina anti-edad por ejemplo, es necesario tomar una dosis elevada de Omega 3 todos los días durante largo tiempo. Las mejores marcas ofrecen Omega 3 procedente de aceite de pescado con concentraciones de EPA de un 20-25% y DHA al 30-35% y ha sido tratado para eliminar tóxinas. Además, existe un organismo internacional que certifica la calidad del aceite, el International Fish Oil Standards (IFOS)pero no es utilizado por muchos fabricantes.
En España, hasta hace poco solo conocíamos un par de marcas que contengan una concentración de EPA y DHA adecuadas para tratamiento. Sin embargo, algunos laboratorios se están poniendo las pilas y van apareciendo más marcas de calidad que abaratan el precio. Entre las marcas disponibles en farmacias están Farmasierra o Enerzona o también EO3 Nutricosmética.
Conclusión: si tuviera que elegir solo un suplemento para cuidar mi salud, sería sin duda, el aceite Omega 3.